Ya va quedando menos. En seis días estaremos en el aire rumbo a esa tierra hostil que ya me fascina sin haberla pisado. En seis días surcaré los cielos y cruzaré medio mundo para encontrarme con el pueblo más aguerrido de la tierra...son muchas sensaciones las que se agolpan, muchos recuerdos que comienzo a echar en el baúl con el que carga uno a cuestas cuando se expatria. Las despedidas se van sucediendo con el agridulce sabor de la amistad el alcohol y el futuro incierto que hace que la despedida tenga un valor añadido del que nadie habla.
Los hijos ya van asimilando que pronto marcharás...yo les hablo ya del momento del retorno...les digo que me marcho cuando llega el frío y volveré cuando vuelva el calor, cuando la primavera comience a inflamar de nuevo el aire de mi tierra...Que mantendremos el contacto. Que siempre estaré con ellos. A veces pienso que debería tener una charla en serio, en profundidad con ellos antes de partir, pero no sé si seré capaz.
También voy despidiéndome del mar. De esa patria del hombre que sólo a los que nos late el corazón con el pulso de las olas podemos entender. Sólo nosotros sabemos cuánto duele marchar lejos de sus costas...es la forma total de expatriarse. Sólo nosotros sabemos cuánta intranquilidad, cuánto desasosiego genera el no saberlo cerca, el no presentirlo, oirlo, olerlo. Es ese otro reto importante para mí. Jamás en mi vida he pasado tanto tiempo lejos de la costa.
Son muchos temores los que se agolpan pues, pero esos temores también son retos. Ya veremos en qué queda todo...pero partiré con la esperanza de que esta aventura, además de cumplir mis anhelos íntimos de servicio, de milicia, de filantropía, me haga crecer como persona. Creo que si estás dispuesto a mirar a la muerte a los ojos, esperándola en cualquier camino escondida en un IED esperando tu paso, en cualquier emboscada, valorarás más la vida y la amarás más. Si estás dispuesto a arrancarte de los tuyos, voluntariamente, por unos ideales superiores valorarás más su presencia nuevamente, con el recuerdo del dolor de la ausencia...
Insha'Allah.
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